martes, 15 de mayo de 2012

Antonio

El es Antonio, un ser extremadamente dulce, compañero, fiel, leal, adicto a las golosinas para perros y gruñón, pero sobre todas las cosas mi amigo, nos conocimos un sábado de mayo de hace algunos años, yo volvía triste después de otro negativo, pero él estaba más triste, pérdido, desorientado, acostado en el medio de la calle, como esperando que algún auto lo atropellara.
Me acerque, nos miramos y no nos volvimos a separar hasta hace unos días, en que su almita decidió que ya era momento de continuar viaje.
Fueron cuatro años MARAVILLOSOS, con negativos tristes, ataques de epilepsia, cirugías para los dos, pero con mucha fuerza, con ganas, siempre mirando para adelante, esperando el verano para ir a la playa y comer de todo, por que todo estaba permitido.
Con vos aprendí que lo cotidiano es lo importante, lo que se construye y apuntala.
Tengo un dolor muy grande por que te fuiste, me siento asi, como abandonada, tu partida duele más que cualquiera de los muchos negativos, pero marca la diferencia de que realmente duele la pérdida de lo que se tiene y no de aquelo que es una químera.
Por eso mi Tontonete siempre te vamos a extrañar con cariño, a vos y a tus ronquidos.

Cuando un amigo se va

queda un espacio vacío
que no lo puede llenar
la llegada de otro amigo.
cuando un amigo se va
queda un tizón encendido
que no se puede apagar
ni con las aguas de un río.
Cuando un amigo se va
una estrella se ha perdido
la que ilumina el lugar
donde hay un niño dormido.
Cuando un amigo se va
se detienen los caminos
y se empieza a revelar
el duende manso del vino.
Cuando un amigo se va
queda un terreno baldío
que quiere el tiempo llenar
con las piedras del hastío.
Cuando un amigo se va
se queda un árbol caído
que ya no vuelve a brotar
porque el viento lo ha vencido.
Cuando un amigo se va
queda un espacio vacío
que no lo puede llenar
la llegada de otro amigo.



7 comentarios:

  1. Lo siento muchísimo.
    Descanse en paz Antonio.
    Un abrazo fuerte!

    ResponderEliminar
  2. Huy Mara, como duele, me partió el corazón tu post...
    Hace poquito partió mi Camila y aún hoy me parece escucharla...la extraño. Ninguno de mis otros 5 hijitos peludos la reemplaza, tal cual lo dice la canción que subiste...
    Te dejo un besote enorme.

    ResponderEliminar
  3. Hay -Mara!!!!! que dolor!!!...te acompaño el sentimiento,. un abrazo fuerte!

    ResponderEliminar
  4. Mara: Cómo te entiendo. Los animales para los que los amamos, son parte de nuestra familia, amigos leales que no piden nada a cambio para brindarnos tanto amor. Te acompaño en este momento difícil. Un beso!

    ResponderEliminar
  5. Hola Mara te dejé un Premio en mi blog...
    Besitos.

    ResponderEliminar
  6. Hola Mara, cuánta tristez!!! mi perrita también es una beagle que tuvo que adaptarse mucho a su nueva vida un tanto relegada con la llegada de Verita... pero aún así, no podría soportar siquiera la idea de que le pase algo... es mi compañera desde siempre, leal, dulce y buena (y morfona, como todos los beagles) Un abrazo enorme!!!

    ResponderEliminar
  7. Muchas gracias a todas por pasar a dejar su mensajito.
    De a poco estamos tratando de volver a la rutina, aunque por momentos los que quedamos estamos como apichonados.
    Besos!!!!

    ResponderEliminar